Esta es una historia que me comentó mi amiga Rina. Es un cuento, de autor desconocido, que circula por internet y encierra una gran enseñanza.
El joven discípulo de un sabio filósofo llega a casa de éste y le dice:
- Oye maestro, un amigo tuyo estuvo hablando de ti con malevolencia…
- ¡Espera! – lo interrumpe el filósofo – ¿Ya has hecho pasar los tres filtros?
- ¿Los tres filtros?
- Sí. El primero es la VERDAD. ¿Estás seguro de que lo que quieres decirme es absolutamente cierto?
- No. Lo oí contar a unos vecinos.
- Al menos la habrás hecho pasar por el segundo filtro, que es la BONDAD. Eso que deseas decirme ¿es bueno para alguien?
- No en realidad no. Al contrario…
- ¡Ah, vaya!. El último filtro es la NECESIDAD. ¿Es necesario hacerme saber eso que tanto te inquieta?
- A decir verdad, no.
- Entonces – dijo el sabio sonriendo -, si no es verdadero, ni bueno, ni necesario, enterrémoslo en el olvido.




26 Abril, 2007 a las 11:38 am
gracias por editar mi historia, no es mia pero todos deberiamos aprender de ella.no todo lo que decimos o escuchamos es realmente provechozo. RINA LA AMIGA DE TADEO!!!!!!!!!
26 Abril, 2007 a las 11:47 am
Tienes razón, Rina. Debemos pasar por estos tres filtros todo lo que vamos a decir o escuchar. Gracias por compartirlo.
16 Enero, 2008 a las 1:51 am
ke linda historia
deja mucho ke pensar